La revisión de pararrayos es una de las obligaciones peor documentadas del mantenimiento industrial, y la razón es que su periodicidad no es un número único: depende del nivel de protección que el estudio de riesgo asignó al edificio. La UNE 21186 regula la protección contra el rayo mediante pararrayos con dispositivo de cebado, que es el tipo habitual en naves industriales españolas, y la serie UNE-EN 62305 cubre la protección contra el rayo en general. Por encima de ambas, el Código Técnico de la Edificación establece en su Documento Básico SUA 8 cuándo es obligatorio instalar un sistema de protección, interno y externo, en función de la evaluación del riesgo. Un pararrayos sin revisar es un elemento decorativo caro: si la toma de tierra se ha degradado o el conductor ha perdido continuidad, el sistema no cumple su función el día que hace falta. Si quieres que cada pararrayos tenga su fecha y su medición registradas, puedes probar Oxmaint gratis.
UNE 21186 · UNE-EN 62305 · CTE DB SUA 8
Revisión de pararrayos industriales: la frecuencia depende de tu nivel de protección
Localiza el nivel que asignó el estudio de riesgo de tu instalación y sabrás cada cuánto te toca verificar.
Las condiciones exigentes son las que acortan el intervalo: ambientes corrosivos, atmósferas salinas o industriales agresivas, y zonas de alta densidad de impactos. Muchos fabricantes exigen además una revisión anual en sus instrucciones, que prevalece sobre el mínimo normativo.
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Cuándo estás obligado a tener pararrayos
El CTE DB SUA 8 no dice «toda nave industrial debe llevar pararrayos». Establece que será necesario instalar un sistema de protección contra el rayo, tanto interno como externo, cuando la evaluación del riesgo así lo determine.
Esa evaluación compara la frecuencia esperada de impactos sobre la estructura con el riesgo admisible, y en ella pesan la densidad de impactos de la zona, las dimensiones y la altura del edificio, su situación respecto a construcciones próximas, el tipo de construcción y, sobre todo, el uso al que se destina. Una nave con almacenamiento de productos inflamables, una planta con electrónica de proceso crítica o un edificio de pública concurrencia salen del cálculo con exigencias muy distintas a las de un almacén convencional.
El resultado de ese estudio no es solo un sí o un no: es también el nivel de protección, de I a IV, que determina la eficiencia exigida al sistema y, en consecuencia, cada cuánto hay que verificarlo. Por eso el primer documento que hay que localizar antes de contratar una revisión es el estudio original, y por eso conviene tenerlo adjunto al activo y no en un archivador.
El estudio de riesgo es el documento que fija tu calendario
Guarda el nivel de protección asignado en la ficha del activo y la periodicidad deja de ser una duda recurrente cada vez que toca contratar la revisión.
Crear cuenta gratuitaQué compone el sistema y qué falla en cada parte
Un sistema de protección externa es una cadena, y como toda cadena falla por el eslabón más débil. Estos son sus cinco elementos y el deterioro característico de cada uno.
Cabeza captadora
El pararrayos propiamente dicho. En los modelos con dispositivo de cebado, la electrónica interna puede degradarse sin señal externa. Se comprueba su estado, su fijación y que no haya sufrido daños por impacto previo.
Mástil y fijaciones
Oxidación, pérdida de verticalidad, anclajes flojos y tensores destensados. En cubiertas expuestas es donde más rápido avanza el deterioro, y un mástil caído es además un riesgo mecánico.
Conductor de bajada
Continuidad eléctrica a lo largo de todo el recorrido, estado de grapas y conectores, y del tubo de protección mecánica en el tramo accesible. Una unión corroída rompe la cadena aunque todo lo demás esté bien.
Toma de tierra
El punto crítico. Se mide su resistencia, que no debe superar los 10 ohmios, y se revisan arqueta, picas y conexiones. El valor se degrada con los años por corrosión y por cambios en el terreno.
Contador de impactos
Donde existe, su lectura indica si el sistema ha recibido descargas desde la última revisión. Es el dato que decide si hace falta una inspección extraordinaria.
Protección interna
Los dispositivos de protección contra sobretensiones del cuadro eléctrico. Forman parte del sistema y también se revisan: un protector agotado deja de proteger sin avisar.
La revisión, punto por punto
El protocolo combina inspección visual y medición. Estos son los puntos que se comprueban:
Estado de la cabeza captadora y de su dispositivo de cebado
Fijaciones del mástil, tensores y anclajes a la estructura
Oxidación y corrosión en mástil, soportes y elementos metálicos
Cable conductor: grapas, conectores, vaina o tubo de protección mecánica
Continuidad eléctrica del conjunto, incluidos los tramos no accesibles a la vista
Medición de la resistencia de la toma de tierra, con el valor registrado
Estado de arqueta, picas, soldaduras y conexiones equipotenciales
Distancias de seguridad respecto a otros elementos e instalaciones
Lectura del contador de impactos, si el sistema lo lleva
Estado de los dispositivos de protección contra sobretensiones
Verificación de que ningún elemento nuevo ha alterado las condiciones de la instalación original
Mejora del sistema de tierras cuando la medición lo requiera
El punto que más veces aparece en los informes
La verificación de que no se han añadido elementos que alteren las condiciones originales. Una antena, una unidad de climatización, una estructura fotovoltaica o un nuevo conducto instalados en cubierta después del pararrayos pueden modificar las distancias de seguridad y dejar fuera de cobertura parte de lo que el sistema debía proteger. Toda obra en cubierta debería disparar una revisión.
Después de un impacto
Una descarga puede reducir o anular la eficacia del sistema sin dejar señales visibles desde el suelo. Si el contador de impactos ha aumentado, o si se tiene constancia de una tormenta severa sobre la instalación, procede una revisión extraordinaria que no espere al vencimiento del ciclo.
Esa revisión presta atención especial a la cabeza captadora, que ha conducido la corriente; a la continuidad del conductor de bajada, donde una unión mal ejecutada puede haberse fundido; a la toma de tierra, que ha disipado la energía; y a los dispositivos de protección contra sobretensiones del cuadro, que muy probablemente hayan actuado y puedan estar agotados. Registrar la lectura del contador en cada revisión es lo que permite saber, un año después, cuántos impactos ha recibido realmente el sistema.
Cada medición de tierra, con su histórico
Guarda el valor en ohmios de cada revisión junto al activo. La tendencia a lo largo de los años es lo que avisa de que la toma de tierra se está degradando, antes de superar el límite.
Empezar gratisQuién debería tener esto controlado
Responsable de mantenimiento
El pararrayos no se avería, no para la línea y no genera avisos, así que nunca entra en la rutina. Necesita que la revisión aparezca en su lista con la periodicidad que corresponde a su nivel de protección.
Responsable de instalaciones o facility
Gestiona varios edificios, posiblemente con niveles de protección distintos y por tanto con ciclos distintos. Necesita el cumplimiento consolidado y la trazabilidad de cada medición.
Responsable de EHS
En instalaciones con productos inflamables o atmósferas explosivas, el sistema de protección contra el rayo forma parte del control de fuentes de ignición. La revisión entra en su expediente.
Jefe de planta
Un rayo sobre una planta sin protección efectiva se traduce en electrónica de proceso destruida y días de parada. La aseguradora preguntará por las revisiones antes de pagar.
Cómo llevarlo en un GMAO
Este es un activo de mantenimiento de bajo volumen y ciclo largo, exactamente el perfil que se pierde cuando el control depende de la memoria o de una hoja compartida.
Cada sistema se registra como activo con su ubicación, fabricante y modelo de cabeza captadora, tipo de sistema, fecha de instalación y, sobre todo, el nivel de protección asignado en el estudio de riesgo, que es el dato del que cuelga todo lo demás. El estudio de riesgo, el certificado de instalación y el manual del fabricante se adjuntan ahí mismo. La revisión se programa como tarea recurrente con la periodicidad que corresponde a ese nivel, o con la que exija el fabricante si es más estricta, con aviso anticipado suficiente para contratar. La gama de comprobación se define con los puntos del apartado anterior, incluyendo un campo numérico para la resistencia de tierra en ohmios y otro para la lectura del contador de impactos, de modo que ambos valores queden comparables entre revisiones. Cada hallazgo se convierte en orden de trabajo con responsable y plazo. Y cualquier obra en cubierta o tormenta severa se registra como evento que dispara una revisión extraordinaria.
Puedes montar esa ficha en unos minutos con la prueba gratuita de Oxmaint.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que revisar un pararrayos?
Depende del nivel de protección. En niveles I y II, la verificación completa se sitúa entre dos y tres años, y la visual entre uno y dos. En niveles III y IV, la completa cada tres años y la visual cada dos. Las instrucciones del fabricante pueden exigir revisión anual, y en ese caso prevalecen.
¿Qué resistencia debe tener la toma de tierra?
El valor de referencia es que no supere los 10 ohmios. Si la medición sale por encima, procede mejorar el sistema de tierras antes de dar la instalación por conforme.
¿Es obligatorio instalar pararrayos en una nave industrial?
No de forma automática. El CTE DB SUA 8 establece que será necesario cuando la evaluación del riesgo lo determine, a partir de la frecuencia esperada de impactos, el riesgo admisible y factores como la altura, la situación, el tipo de construcción y el uso del edificio.
¿Qué diferencia hay entre UNE 21186 y UNE-EN 62305?
La UNE 21186 se refiere a la protección mediante pararrayos con dispositivo de cebado, que es el sistema más extendido en España. La serie UNE-EN 62305 cubre la protección contra el rayo en su conjunto, incluidos los sistemas de puntas simples y mallados, la gestión del riesgo y la protección interna.
¿Para qué sirve el contador de impactos?
Registra las descargas que ha conducido el sistema. Comparar su lectura con la de la revisión anterior indica si ha habido impactos y, por tanto, si procede una inspección extraordinaria aunque no haya vencido el ciclo.
¿Hay que revisar si se instalan placas solares en la cubierta?
Sí. Cualquier elemento nuevo en cubierta puede alterar las condiciones de la instalación original y las distancias de seguridad. La verificación de que no se han añadido elementos que modifiquen esas condiciones forma parte del protocolo de revisión.
Uno, dos o tres años según tu nivel
Que tu pararrayos esté en condiciones el día que caiga el rayo
Ficha por sistema con su nivel de protección y su estudio de riesgo adjunto, revisión programada con la periodicidad correcta, resistencia de tierra y contador de impactos registrados con histórico, y hallazgos convertidos en órdenes de trabajo.
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